
Miniatura persa. Cortesía de Ali Asghar Tajwizi
En los números anteriores de la revista
nos ocupamos de los términos de la simbología sufí relacionados con la copa y
con el vino; en éste nosreferiremos al simbolismo de la cabellera de la Amada.
En su poesía los sufíes han concebido un gran número de metáforas
referentes a los rasgos corporales del Amado, y los han considerado como
símbolos de los atributos divinos y signos de las características del Amado, el
Eterno y Único.
En el lenguaje poético, expresiones como «los bucles
de la Amada», «los ojos de la Amada», «el rostro del Bienamado», otorgaban una
delicadeza y una elegancia específica a la poesía. Estas expresiones que, de
hecho, tuvieron gran aceptación entre los enamorados comunes, ofrecieron
también a los sufíes la forma más adecuada y bella para expresar sus realidades
interiores y las sutilezas de la Unicidad divina bajo el simbolismo de los
rasgos y miembros de la figura del Amado.
Por otra parte, para un mejor conocimiento de los
viajeros de la Senda acerca de los sentidos de los Atributos y de los Poderes
de Dios, tales alegorías y metáforas penetran en sus corazones de una forma
mejor y más profunda que los términos abstractos filosóficos. Como dice el
maestro Rumi:
Es más dulce escuchar
los misterios de los maestros del corazón,
contados de manera secreta
en las historias de los extraños.
Cabellera (zolf)
La cabellera, en primer lugar y en palabras de ‘Erāqi, hace
alusión a lo invisible de la Identidad (Howiyat) de Dios, en la que
nadie puede penetrar.
Si un solo pelo de su cabellera me llega,
lo albergaré en mi corazón como mis ojos,
lo fomentaré como el amor en mi alma.
‘Attār
Contemplabas tu propia Imagen
en el espejo de tu Ser,
salvo tu cabellera y tu cabello,
otro cabello y otra
cabellera no había.
Nurbakhsh
Simboliza, en algunas ocasiones, el conjunto total de los
seres temporales, tanto universales como particulares, inteligibles y
sensibles, espirituales y corporales, esenciales y accidentales. En este
contexto Lāhiŷi anota:
«Siendo las determinaciones arquetípicas del Ser y la multiplicidad de las
cosas accidentales como un velo que oculta la Faz de la Esencia, se las ha
comparado con la cabellera que oculta
el rostro de la Amada, pues cada una de las determinaciones es como un velo o máscara que oculta la Faz
del Único Real».
El sol de tu rostro iluminará el mundo,
si tu cabellera no oculta tu rostro.
‘Attār
En el camino oscuro de tu cabellera,
al intelecto le basta un rayo de la luz de tu rostro.
‘Attār
Y, en otras ocasiones, hace referencia a los diferentes
niveles de la multiplicidad y a la dispersión de la atención interior.
Hāfez escribe:
Nunca abandones en las manos del viento
tu
cabellera alborotada.
Nunca digas:
“Que
el corazón de los enamorados, esté alborotado”.
Algunas veces la cabellera es símbolo de Satán. Por ejemplo
el gran sufí mártir ‘Eyn-ol Qozāt Hamedāni, en su obra Tamhidāt
considera que jāl, el lunar, es una alusión a la luz del Profeta
Mohammad, y zolf es el símbolo de la luz de Iblis.
Como el sol de su cara otorga luz al Islam,
puede también, su cabellera, hacer
renacer la infidelidad.
‘Attār
Sin embargo, otras veces, ha sido considerada como una
alusión a la cercanía y el placer de la intimidad con Dios.
El amplio simbolismo de la cabellera es explicado en el
diccionario etimológico persa Kasf-ol Loqāt de la siguiente forma:
«Zolf es una alusión a la
infidelidad (kofr), o un
punto incoherente u oscuro de la Ley (Shari’at). También simboliza una
dificultad o un problema que obstaculiza el progreso del viajero en la Senda (Tariqat),
o una paradoja o un enigma de la Realidad divina. También se ha dicho que la
cabellera simboliza todo cuanto existe desde
la bóveda de los cielos hasta las profundidades de la tierra, así como todo velo generado por la
imaginación».
En el mismo contexto, Yahyā Bājarzi define a la
cabellera como símbolo de la
incredulidad, del velo, de un problema espiritual, de la duda y en general, de
todo cuanto perturba el estado espiritual (hāl) del viajero.
Su cabellera es una trampa;
su lunar, el cebo; y
yo,
con la esperanza de este cebo,
atrapado estoy en la trampa de la Amiga.
Hāfez
Levanta el velo que cubre tu cara
para que se resuelva fácilmente
toda dificultad que me llegue de tu cabellera.
Maqrebi
En muchas ocasiones la cara y la cabellera son símbolos de
la Belleza y de la Majestad divina. Por ejemplo, Shabestari escribe:
Atributos de Dios son la Clemencia y la Cólera.
La cara y la cabellera de los bellos ídolos
signos son de ellos.
Y Lāhiŷi
comenta: «Es una referencia a las teofanías de la Majestad divina en las formas
materiales».
En el libro, El Espejo de los enamorados,
encontramos: «Es una alusión al
Atributo de la Majestad divina y a la manifestación de la Belleza divina, las
cuales ocultan la unidad de la Belleza absoluta».
Tu rostro en cada corazón
ha encendido una
vela, un candil.
Tu cabellera en cada cuerpo
quema al alma como a la polilla.
Sanāi
Curvas de la cabellera (jam-e zolf)
Tanto en palabras de Mohammad Dārābi como de
Olfati-ye Tabrizi simboliza los problemas y las dificultades de los misterios
divinos que se presentan al viajero en su recorrido, y que éste sólo logrará
atravesar después de un gran esfuerzo. Es aquí donde la existencia de un
maestro perfecto es absolutamente necesaria, para que el discípulo no se desvíe
del camino recto.
No puedo contar, pues es una larga historia,
el relato de las curvas de la
cabellera del Alma de mi alma.
Hāfez
Para Mohammad Tahānawi representa los misterios
divinos, y según el libro El espejo de los enamorados, simboliza además
las sutilezas de lo Invisible.
Las curvas de tu cabellera
son trampa de la fe y
la infidelidad,
esto es sólo un pequeño ejemplo de tu obra.
Hāfez
¡Pobre corazón mío,
se quebró en las curvas de su cabellera!
¡Cómo el corazón!
Hasta mi alma perdí en esta historia.
‘Attār
Aquellos ojos ebrios me robaron mi paz;
trastornado, en la curva de sus cabellos me he sentado.
Nurbakhsh
Bucles de la cabellera
(pich-e zolf)
‘Erāqi nos indica que simbolizan las manifestaciones, o
las imágenes de lo Divino. Para el autor anónimo de El espejo de los
enamorados, alude a las continuas emanaciones o manifestaciones del
Atributo de la Majestad divina que originan el ocultamiento del semblante del
Amado y de la Belleza de la Unidad divina. Y Olfati-ye Tabrizi nos dice que es
una alegoría para referirse a los principios de las Realidades y a la Gnosis,
los cuales representan los siete
Nombres divinos.
Tras los bucles de tu cabellera
se ocultó el sol de
tu cara,
pero si de ella es el brillo de tu rostro,
¿para qué tantas ondas, tantos bucles?
Maqrebi
Mira qué impaciencia produce en los ascetas
esa pena que sufren
por los bucles de Su cabellera ondulada.
‘Attār
Ondas de la cabellera
(tāb-e zolf)
Según ‘Erāqi alude a los misterios divinos, mientras
Tabrizi lo trae como símbolo del ocultamiento de los misterios divinos;
expresión ésta similar a la utilizada por el autor de El espejo de los
enamorados, para quien simboliza el ocultamiento de los misterios divinos a
la visión externa.
¡Ojalá que Hāfez no se libre de tu cabellera
ondulada!
porque bienaventurados serán los
atrapados en sus lazos.
Hāfez
A cada instante ondea más y más
su cabellera en contra mía,
¿cómo puedo yo soportar,
el ondear de su cabellera?
‘Attār
¿No conoces, acaso, la agitación de nuestro corazón
cuando con tanta donosura te pones a
ondear tu cabellera?
Nurbakhsh
Largo de la cabellera (derāzā-ye zolf)
Mohammad Lāhiŷi, en su interpretación del libro Jardín
del misterio, nos dice que hace referencia a la infinitud de los
seres, a la multiplicidad y a las determinaciones arquetípicas. De la misma
forma que la cabellera es como un velo que oculta el rostro del Amado, cada una
de las determinaciones es como un velo, una máscara que oculta la Faz de
aquella Realidad única.
Muy larga es la historia de la cabellera
del que es Alma de mi
alma,
¿qué puedo decir de ella,
cuando tantos misterios oculta?
En este contexto Hāfez escribe:
Si nuestra mano no llega a tu larga cabellera,
es por ser corta nuestra mano y por nuestro infortunio.
Cadena de la cabellera
(zanyir-e zolf)
Simboliza, para los sufíes, las limitaciones y las ataduras
de la multiplicidad y las determinaciones arquetípicas.
Porque yo soy un loco,
tú haces una cadena
con tu cabellera,
para tirar de mí tras de ti.
‘Attār

Cortesía de Mahmud Farshchian
Arco de la cabellera
(chanbar-e zolf)
Hace alusión, en palabras de Lāhiŷi al círculo de
la creación que abarca todos los niveles de los seres contingentes,
representado figuradamente como la trampa que constituyen las tribulaciones y
las pruebas en el camino de los buscadores de Dios y de los que anhelan la
unión con el Bienamado.
La ilusión del arco de su cabellera te engaña, ¡oh
Hāfez!
Estate atento para no buscar en ella,
la felicidad imposible.
Hāfez
Velo de la cabellera
(neqāb-e zolf)
Alude, en la poesía sufí, a las multiplicidades y a las
determinaciones del Ser.
Cuando apartó de su Belleza
el velo de su
cabellera almizcleña,
repentinamente, la aurora de la felicidad,
irrumpió en la noche oscura.
Sanāi
Cuando desveló la Amiga su Belleza,
vi a través de sus ojos,
que el sol brillaba desde el oriente de cada partícula.
Sanāi
En este credo del amor, tu cabellera
es el velo de tu rostro,
nuestras manos no pueden apartarlo.
Nurbakhsh
Rizos de la cabellera (halqa-ye zolf)
Representa el mismo contenido simbólico que la cadena de la
cabellera.
Los enigmas de tus labios de rubí,
desataron las manos
de los enamorados.
Los rizos de tu cabellera,
encadenaron los pies de los eruditos.
Sanāi
Mi corazón reside en el circulo del zekr3
con la esperanza de
abrir tan solo
un rizo de la cabellera de la Compañera.
Hāfez
Punta de la cabellera (sar-e
zolf)
Siendo el zolf, la cabellera, una alusión a las
teofanías de la Majestad divina y una alegoría para referirse, tanto en la
descripción filosófica como en la experiencia espiritual, a las determinaciones
arquetípicas (ta’yyonāt), la punta de la cabellera, como extremo de
su extensión, simboliza el límite extremo de las determinaciones y el final del
descenso (tanazollāt) del Ser, conocido como nivel de la humanidad.
Cuando anoche hablé de la esbeltez de su talle,
la punta de su cabellera me dijo: “¡guarda silencio!”
El espejo de los enamorados
Quien nos azota con la punta de su cabellera, eres Tú,
pero aquel que reposa, igual que una pelota,
ante tus pies, soy yo.
Nurbakhsh
Lazo de la cabellera (kamand-e zolf)
Esta expresión simboliza la atracción (del mundo) de la
multiplicidad y de las determinaciones del Ser.
A veces es el lazo de tu cabellera,
y otras, el arco
de tu ceja,
éste me mata afligido,
aquél tira de mí con fuerza.
‘Attār
Completamente sosegados en el lazo de tu cabellera,
jamás tuvimos pensamiento ni pies para huir de ti.
Nurbakhsh
Cabellera almizcleña (zolf-e
moshkin)
El término alude a los múltiples niveles de la dispersión y
de la multiplicidad perfumados con la fragancia almizcleña del Ser.
Aquella calma de mi alma, dispersó toda mi obra,
como su cabellera almizcleña despeinada por el viento.
‘Attār
Cabellera alborotada (zolf-e
parishān)
La cabellera alborotada simboliza la dispersión surgida como
fruto de la multiplicidad y de las determinaciones arquetípicas del Ser.
¡Oh Señor! ¿cuándo se hará realidad nuestro deseo?:
que se unan nuestro recuerdo unificado
y tu cabellera alborotada.
Hāfez
Soy un esclavo de su cabellera alborotada, porque,
¡qué bella es su alborotada cabellera
sobre su rostro de luna!
‘Attār
Quien nos enamoró con su alborotada
cabellera,
eres Tú,
pero aquel que dejó su corazón preso en tus cabellos,
soy yo.
Nurbakhsh
Bucle (ŷa’d)
Simboliza las dificultades de la multiplicidad, arduas y
dolorosas de soportar para el discípulo principiante.
Continuamente me mantiene enajenado
el aroma de los
bucles de tus cabellos,
Me arruina, en cada momento,
el embrujo de tus ojos hechiceros.
Hāfez
El mismo simbolismo ha sido considerado para la cresta [de
pelo] (kākol). Hāfez escribe:
Debo desear la donosura de sus ojos ebrios,
mientras este
aturdido corazón
está atrapado en sus bucles, en su
cresta.
Cabello (guisu)
‘Erāqi nos
indica que es una alegoría de la senda de la búsqueda.
Cuando pusimos nuestros labios
sobre los labios de
la Compañera,
nos libramos de la atadura de sus cabellos
y de su cabellera.
Nurbakhsh
Para Tahānawi es una alusión a la senda de la búsqueda
del Reino de la Identidad divina (Howiyat).
Con el ardor de contemplar su cabello almizcleño,
cientos de ojos miran fascinados esta cúpula celeste.
‘Attār
Estoy confuso porque en cada aliento tu cabellera
lleva mi corazón por otro camino hacia tu cabello.
Maqrebi
En palabras de Kāshāni simboliza las dificultades
y las pruebas divinas.
Preguntáis a sus cabellos rizados:
¿dónde vaga perdido este afligido corazón?
Hāfez
Simboliza, según El
espejo de los enamorados, la senda de la búsqueda de la unión con la
Belleza absoluta y con la Faz de Dios, a la que hacen referencia expresiones
como el «Mundo Invisible», el «lazo irrompible» y la «cuerda fuerte»: Aferraos
a la cuerda de Dios, todos juntos, sin dividiros (Qo 3,103).
El céfiro del alba y yo,
dos pobres
menesterosos y perdidos,
yo por el hechizo de tus ojos negros,
él por la fragancia de tus cabellos.
Hāfez
Pelo (mu’i)
‘Erāqi dice que simboliza el aspecto manifestado de la
Identidad divina (Howiyat), es decir, el Ser, la Existencia. Aun cuando
todos poseen conocimiento y son conscientes de Él, nadie puede abrirse camino o
penetrar en Él (es decir, en la Identidad divina de Dios).
Tahānawi, por su parte, apunta que es una alegoría de
la imagen externa, de la apariencia de la Identidad divina.
El recuerdo de tu rostro
nos acompaña en cualquier
camino.
La brisa de la fragancia de tu pelo
envuelve nuestra alma consciente.
Hāfez
En la raíz de cada uno de tus pelos,
veo claramente ocultos cientos de ídolos,
en medio de tantos ídolos,
¿cómo puedo abrir mi camino a la fe?
‘Attār
La luz de la fe, brillo es de su rostro,
la oscuridad de la infidelidad,
reflejo es de un solo pelo suyo.
‘Attār
La vela de su cara quemó mi ser como a una mariposa,
como ceniza derramada, sobre su pelo me he sentado.
Nurbakhsh
Raya [del pelo] (farq)
Según ‘Erāqi simboliza el Atributo divino de «la Vida»,
y también alude al hecho de dirigir la atención desde la multiplicidad a la
Unidad divina.
En tu búsqueda, la raya de mi pelo convertiré en mis
pies,
en tu recuerdo estiraré la mano hacia
la copa y el cuenco.
Sanāi
Se levantarán tumultos cuando al alba,
abras la raya de tu pelo almizcleño.
‘Attār
Tupé [pelo recogido en la
frente] (torrah)
Nos dice Dārābi que simboliza los revolcones del
recorrido interior (seir) y de la conducta externa (soluk).
También hace alusión a los estados que el discípulo
experimenta en su recorrido por la Senda y que le agitan.
Mi corazón busca paz y prosperidad,
si le dejan su jovial mirada
seductora y su tupé hechizador.
Hāfez
Yo, hoy perdido, también un tiempo fui cuerdo,
hasta que me atraparon las vueltas de tu tupé hindú.
Hāfez
Son sacrificados los enamorados por tu tupé
que brilla en la noche,
¡ay!, pobre de aquel enamorado
cuyo corazón cae en tus garras.
Sanāi
¡Cuántos ascetas y devotos, con el hechizo de tu tupé,
arrastraste desde el monasterio a la casa del vinatero!
Sanāi
No preguntéis por el estado de Maqrebi,
pues le vi enloquecido por Su tupé hindú.
Maqrebi
Atrapado quedó mi corazón en el lazo de su cabellera
preso en el oleaje del pelo de su frente, me he sentado.
Nurbakhsh
Personajes y obras citadas
Anónimo: Merāt
al-Oshāq (El espejo de los enamorados). Editado
por Y. E. Bertels en su obra Tasawwof
wa Adabiyāt-e Tasawwof (Sufismo y literatura sufí).
‘Attār (Neyshāpuri),
(Sheij) Farid-ol Din (1229): nació en Neyshāpur
(noreste de Irán), autor de
numerosas obras entre las que destacan La conferencia de los pájaros y La
memoria de los santos.
Bājarzi,
Yāhyā (s. XV): Aurad
al-Ahbāb wa Fosus al-ādāb.
Editada por Iraj Afshari,
Teherán, 1975.
Dārābi, Mohammad: Latifa-ye
qeybi, ms. biblioteca de Nurbakhsh.
‘Erāqi, Fajr-ol Din
Ebrāhim Hamedāni (1289): Estelāhāt-e
‘Erāqi
(Koliyāt).
Editada por Sa’id Nafisi, editorial Taban, Teherán, 1959. Libro clásico sobre
el simbolismo de la terminología sufí.
Hāfez (Shirāzi),
(Jāŷeh) Shams-ol Din Mohammad (1389): uno de
los más grandes poetas persas;
su Diwan es universalmente conocido.
Hamedāni, ‘Eyn-ol
Qozāt (s. 1131): Tamhidāt, Teherán, 1969.
Kāshāni, ‘Abdol
Razāq (1339): Estelāhāt al-sufiyya. Egipto, 1981.
Lāhiŷi, Mohammad (s.
XV): Sharh-e Golshan-e Rāz, Teherán, 1958.
Maqrebi (Tabrizi), Mohammad
Shirin (1406): nació en Tabriz en el
noroeste de Irán.
Nurbakhsh, Javad: Diwan de
poesía, editorial Trotta, Madrid, 2001.
Rumi, (Molānā) Ŷalāl-ol
Din Mohammad (1273): Uno de los más
grandes sufíes y poetas de
Persia, autor entre otras de las universalmente conocidas obras: Diwan-e-Shams
Tabrizi y Masnawi Ma’nawi.
Sanāi (1131): Diwan-e
Sanāi, Teherán, 1975.
Sheij Mahmud Shabestari (1320):
Golshan-e Rāz. Editada por el Dr.
Javad Nurbakhsh, ediciones del
Jānaqāh Nematollāhi, Teherán.
Tabrizi, Olfati-ye: Rashf
al-alhaz fi Rashf al-alfaz. Editada por Nayib-
e Mayel-e Herawi. Teherán, 1963.
Tahānawi, Mohammad ‘Ala ibn
(1745) : Kashaf
Estelāhāt al-Fonun
(2 volúmenes). Editada
por M. E. Kamal Ya’far, Calcuta, 1862.
Por favor, valore este contenido.