El
cuerpo del hombre es noble por el alma de la humanidad,
no es
sólo ese bello traje el signo de la humanidad.
Si el
ser humano son ojos, boca, oreja y nariz,
¿qué
diferencia hay entre una imagen en la pared y la humanidad?
Comer y
dormir, furia y lujuria, es ajetreo, ignorancia y oscuridad.
La
bestia no sabe nada del mundo de la humanidad.
Sé
humano en la esencia, ya que hay también pájaros
que
repiten palabras en la lengua de la humanidad.
Si esta
ferocidad desaparece de tu naturaleza,
vivirás
una vida eterna por el alma de la humanidad.
¿Acaso,
no eres humano, para caer esclavo del demonio [de tu ego]?
¡Ni los
ángeles tienen acceso a la elevada morada de la humanidad!
El
hombre llegará a un lugar, donde no verá sino a Dios.
Contempla
qué sublime es la condición de la humanidad.
Has
visto el vuelo de las aves; pues desata los lazos de la codicia,
y
llegarás a descubrir el vuelo de la humanidad.
No
quise jactarme de sabiduría, tan sólo te he aconsejado.
Pues,
del hombre mismo escuché la definición de la humanidad.
-Sa’adi (s. XIII)
-Traducida por Carlos
Diego